Competitividad de la industria electro-intensiva. Sector químico.

Fernando Soto. Director General de AEGE.

Publicado en: Diari de Tarragona

AEGE resalta la importancia de la competitividad en el precio eléctrico que requiere la industria básica electro-intensiva española a la que representa. Para esta industria  la electricidad es una materia prima fundamental para garantizar la competitividad del proceso productivo. Su factura eléctrica viene a representar, por lo general, entre el 10 y el 50% de sus costes de producción y su precio es una pieza clave por el impacto que representa en su competitividad en un entorno abierto y globalizado.

Entre los 35 grupos industriales asociados electro-intensivos, que en 2015 suponen 200.000 empleos, de ellos 70.000 directos, existe 8 grupos empresariales que pertenecen al sector químico y al de gases industriales.  Entre estas empresas, en Tarragona hay una planta de Messer Ibérica, El Morell, y destaca la presencia de Ercros, con 5 fábricas en la provincia. Estos seis centros tienen una plantilla de algo más de 550 personas. Ercros se configura como el mayor consumidor de energía eléctrica de la provincia, por sus plantas electrolíticas, dedicadas a la producción de cloro y sosa en las fábricas de Vila-seca y Flix. Para estas plantas, la electricidad supone más del 50% de los costes totales.

En los últimos 5 años la industria electro-intensiva española ha visto mermada su competitividad en el suministro eléctrico. La tendencia es contraria a la de otros países europeos donde se ha conjugado un descenso de los precios de mercado con medidas de apoyo a la industria.

Los elevados costes eléctricos que conforman la factura de electricidad, en 2015 alcanzan valores máximos, destacando el encarecimiento del precio de la electricidad entre 10 y 18 €/MWh, entre un 30 y un 60 % superior a lo que pagan los competidores de otros países europeos. Dado que el precio de venta del cloro y la sosa se establece en mercados globales, la única forma de obtener un coste del suministro eléctrico competitivo que reduzca ese diferencial y permita a los fabricantes de estos productos en España mantenerse en el mercado es prestando el servicio de gestión de la demanda de interrumpibilidad, por el que reciben una retribución.

El citado servicio tiene por objetivo asegurar el suministro eléctrico a los consumidores, es el seguro del sistema eléctrico. Para ello, además de cumplir un conjunto de requisitos estrictos, entre ellos consumir más de un 50% de su energía anual en horas valle (noches, fines de semana y festivos), que en muchos casos supone desplazar consumos de las horas punta a las horas valle (modulación), los consumidores industriales se desconectan de la red para facilitar el suministro al resto de ciudadanos, ante incidentes en la red eléctrica que requieren de una actuación inmediata.

Si se quiere reindustrializar España, es prioritario consolidar la industria existente, para evitar deslocalizaciones a terceros países. Se deben adoptar medidas de apoyo a la industria en relación con los costes energéticos, al igual que se realizan en los países europeos de referencia, que acompañen a las mejoras de productividad asociadas a la reforma laboral y la optimización y mejora de procesos productivos.

Desde AEGE apostamos por impulsar un suministro eléctrico para la Industria de base competitivo y estable y predecible (CEP), con medidas en línea a las aplicadas en el resto de Europa, para que la industria electrointensiva española sea fuerte a nivel internacional.